El método AIDA (Atención – Interés – Deseo – Acción) es una técnica de marketing del siglo XIX, pero continúa siendo perfectamente aplicable al mundo Web en el que nos movemos hoy por hoy. Sorpresa primera: lo viejo no tiene que ser malo necesariamente.

Pero, ¿como aplicar esta técnica sin que nos tengamos que poner ropa de época?

En Kumité – Imagen & Palabra nos gusta comenzar junto al cliente y con un papel en blanco, haciéndonos una serie de preguntas que nos ayudan a poder crear un entorno Web que se focalice en la idea real que el cliente necesita. Ya sea vender, mostrar, formar, atraer o sea cual sea la idea, ya sabéis que prácticamente todo tiene cabida en Internet, sólo hay que adaptarse.

 

¿Qué tengo que sea diferente al resto?

Aquí es importante disponer de algún elemento diferenciador o valor añadido. Algo que nos haga destacar dentro de la segura competencia que encontraremos en Internet y que nos permite trabajar de una forma creativa.

 

INTERÉS

 

¿Cómo destacaría ese elemento diferenciador?

 

Es importante conocer si el cliente tiene ya alguna forma pensada para dar a conocer ese elemento diferenciador. Así trabajaremos en la línea que el cliente desea. Si bien, nuestra experiencia nos dice que también es necesario que nosotros mostremos un camino, o un pequeño atajo, para alcanzar esa forma.

 

¿Qué es lo que puede atraer al público?

 

El motivo por el que un cliente se declina por un producto u otro depende de un conjunto de factores, más emocionales o lógicos, más meditados o espontáneos. Si lo conocemos, puede ser un gran punto de apoyo para el desarrollo.

 

¿Cómo hacer que funcione?

Debemos estudiar cual es la forma más eficiente y eficaz de lograr el éxito del proyecto. Ya sea con una compra sencilla, con un sitio fácil de navegar, o simplemente ofreciendo ideas claras sobre el contenido. La creatividad es la energía que mueve esta pregunta.

A partir de aquí debemos centrarnos en cual es el Publico Objetivo y estudiar el mercado en el que se mueven para adaptar las ideas a este. Es muy diferente trabajar un espacio web destinado a un público joven de pocos recursos, que a empresarios saturados de información.

Seguidamente, diseñamos una táctica de comunicación para poder llegar a ese público y generar el interés necesario. Esta táctica va desde el mismo contenido de la web a la acción en las redes sociales, el blog, los anuncios, etc. Algo esencial para rentabilizar los recursos web.

Una vez tenemos esto claro, comienza el proceso creativo. Aquí tenemos que ser capaces de enganchar al público con un diseño atractivo, unos contenidos de fácil acceso y herramientas que no dificulten la navegabilidad del sitio. De nada sirve una web espectacular gráficamente si en realidad no reporta nada a nuestro cliente.

Por último, debemos hacer que el visitante sea fiel al sitio, generarle ganas de volver. Para eso estudiamos actualizaciones del sitio, posibles ofertas, sistemas de newsletter,  redes sociales activas y en definitiva, todas la acciones necesarias para que el proyecto continúe en alza y funcionando al 120%.

¿Necesita un sitio web de calidad?

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