“No sé programar, pero me voy a hacer una web” Las desventuras digitales de Saturnino

“No sé programar, pero me voy a hacer una web” Las desventuras digitales de Saturnino

De las miles de páginas webs que se crean diariamente, sólo unas pocas sobreviven y casi todas terminan cerradas o abandonadas. ¿Por qué? Porque la mayoría de estas páginas están creadas en entornos del tipo “hágalo usted mismo” “gratis” “su web por 30 euros”. Servicios en los que al cliente todo se le pinta como muy cómodo, barato y sencillo, pero que en la realidad no lo es tanto. Sobre todo cuando se trata de avivar con profesionalidad un negocio en internet.

En este artículo vamos a conocer los inconvenientes de hacerse una web en estos entornos, conociendo primero la historia de Saturnino, empresario y autodidacta capaz de saber y hacer de todo. La historia de Saturnino y la de muchas otras personas que cuando quieren dar luz a su negocio en el entorno digital se dejan llevar por el “¡Eso lo hago yo!”, la falta de conocimiento y por lo gratis o lo muy económico. Tanto que a veces, se sorprenden de la existencia de esos extraños profesionales también conocidos como diseñadores webs, redactores, analistas de datos, desarrolladores, responsables de cuentas, communities, marketeros, publicistas, fotógrafos… Esos profesionales que están ahí, navegando y trabajando en el entorno digital, sin razón aparente. 

Capítulo 1. “Saturnino, ¿que no tienes página web?”

“¿Cómo es que no tienes una página web? ¿No sabes que si no estás en internet, no existes?” Le preguntan a Saturnino. “Con una web venderías mucho más”. Le aconsejan usar San Google para saber más, y Saturnino se pone a funcionar:

Google: Necesito una página web.

Enlace 1 de la respuesta de Google: Haga su página web sin saber programar y gratis.

Saturnino sigue mirando los distintos enlaces que le proporciona Google. Distintas páginas de agencias de diseño web, de marketing digital, agencias de comunicación digital… En todas aparecen planes de precios, alojamientos, dominios y seguridad con características incomprensibles para Saturnino. Sólo entiende claramente de una, el precio. Finalmente toma la decisión, dejándose llevar por la deslumbrante luz que se le ilumina al cuñado que todos llevamos dentro: “Si puedo hacerla yo gratis y sin saber programar… La hago yo y eso que me ahorro”.

Saturnino vuelve al enlace 1 que le había mostrado Google. Pincha, se apunta a uno de los entornos que le ofrece la ganga de servicio. Todo es tremendamente sencillo. Sólo necesita rellenar un pequeño formulario, escoger un buen nombre, una bonita plantilla, unos cuantos clic, otros tantos clic y listo. ¡Página finalizada! Lo que no sabe es que con el último clic comienza su auténtica aventura.

Capítulo 2. Saturnino perdido en la red

Saturnino está emocionado con su web. Enseña sus productos y explica el cariño con el que él mismo los fabrica. Pone información de dónde los clientes pueden comprarlo y añade un botón llamado Paypal para facilitar a las personas la compra. ¡Su gran cohete al éxito está en marcha!

Pero pasan los días y no llega ningún correo a su email recién creado para la ocasión, nadie le pregunta por sus productos ni ha llenado su carrito de la compra. Sólo le llega publicidad extraña que no comprende. Mira las visitas de su páginas y apenas se ha movido el contador… Y así pasan las semanas.

Capítulo 3. Esto no funciona, lo dejo.

Saturnino va perdiendo el interés en su web. No se han realizado casi ventas, las que se han realizado tenían unas comisiones muy altas, encontrar el sitio en el laberinto de Internet era casi misión imposible para los clientes y dedicar cada día un rato al blog, mejoras en la web, actualizaciones, etcétera, le quita mucho tiempo. Saturnino ya no mira el correo ni actualiza la página.“Vaya estafa. Esto de tener una web no funciona. Lo dejo”. Todo el trabajo, tiempo y esfuerzo dedicados terminan en el gran agujero negro de Internet, adonde van todos los proyectos que han… ¿Fracasado?

La moraleja de la historia de Saturnino

El “fracaso” de Saturnino no viene de que su proyecto no sea viable en digital, sino de haber tomado malas decisiones en la elección de las herramientas y los modos para hacerlo. También porque no todo es hacerse una página. Para que un negocio en digital funcione entran en juego técnicas de marketing digital, de diseño gráfico, de contenidos, de posicionamiento web y desarrollo, analítica digital… Y otras especialidades que es necesario tener en cuenta. ¿Podrán aplicar estas herramientas los Saturninos de la vida en su web? Pues no, simplemente porque no están formados para ello. Es por esto que de las webs que sobreviven, pocas alcanzan el supuesto éxito esperado.

Lo de consultar a profesionales antes de ponerse a la acción, no es válido sólo para los medicamentos 😉

 Los inconvenientes de los sistemas de creación de webs gratuitas 

Los sistemas como WIX, Weebly, Webnode, Yola, etcétera, son entornos que nos permiten crear sitios web de una forma muy visual, sencilla y sin saber de programación. Tan solo tendremos que seguir unos pasos:

-Escoger entre una de las plantillas que nos propone y modificar esta con un sistema de “pinchar y arrastrar”.

-Ponerle un nombre a nuestro sitio, que irá acompañado del nombre del servicio. Por ejemplo: MISITIO.wix.com.

¡Listo para funcionar! En principio esto parece ideal ya que el cliente tiene aparentemente el control total de la web, pero en realidad esto no es así en absoluto. Pueden ser muy útiles para algunos tipos de páginas, pero no para web profesionales que busquen mantenerse en el futuro, ya que este tipo de webs tienen varios inconvenientes:

  • Estarás atado al servicio.

Si diseñas tu sitio web con uno de los entornos mencionados es fundamental que sepas que no podrás cambiar el servidor, porque el sitio no se puede exportar. Lo cual te dejará atado al servicio y ¿qué pasa si la empresa del entorno deja de funcionar? ¿Y si la lentitud de la página es excesiva? ¿Y si tu web tiene éxito y este servicio no es suficiente? Son casos, sobre todo los dos primeros, que ocurren con mucha frecuencia. Y el problema es que si pasa no podrás enviar la web a otro servidor. Quedando atado, y bien atado, al servicio.

  • El nombre del sitio no es adecuados. El nombre que nos permiten ponerle a la web (Ej: MISITIO.wix.com) no es adecuado para que los buscadores nos localicen con facilidad. Si queremos usar un nombre de dominio propio, del tipo www.MISITIO.com , es necesario que compremos un plan Premium, que dispara los precios.
  • La herramientas son las que son.

Las herramientas que ofrecen estos sistemas suelen ser pocas, limitadas y cerradas, y apenas se actualizan. En el mundo digital en el que es fundamental estar al día, esto es todo un problema. Por ejemplo, si tu banco cambia el sistema de venta y necesitas incluir esta actualización, el sistema no te lo permitirá. Ademas algunos de estos servicios están totalmente obsoletos en cuanto a técnicas, entornos y formas de trabajo. No es buena idea comenzar un proyecto nuevo con técnicas que hoy por hoy ya no se usan como Flash o maquetación por tablas por poner un ejemplo.

  • A Google y a los usuarios nos gusta lo eficiente y rápido.

Las webs que se crean en estos entornos tienen una velocidad de carga muy lenta. Esto ocurre por la saturación de los servidores que hace que las respuestas sean ridículas en tiempos y por el código basura que generan este tipo de web. Gran problema porque Google y los usuarios valoran la rapidez de las búsquedas y de las páginas a las que acceden. A Google particularmente no le cuesta elegir, y si eres lento no te quiere en sus filas. Penalizará tu web por este factor. Igualmente los usuarios, si una página tarda mucho en cargarse, abandonamos rápido la página y nos vamos en busca de otra.

  • Es muy difícil posicionarse para aparecer en Google

Con este tipo de webs, no vamos a aparecer en las búsquedas de Google ni encendiendo velitas negras o blancas. Porque los códigos de estas páginas no están depurados, por lo que no es posible integrar correctamente los códigos SEO y, por tanto, es muy difícil trabajar el posicionamiento. Ademas los elementos generados son difíciles de etiquetar para que los buscadores puedan leerlos. No olvides que no eres un profesional de posicionamiento, hay que estudiar la competencia, adecuar los contenidos de la web, los apartados, toda una técnica que no se aprende en un rato.

  • ¿Gratis? Va a ser que no.

El tiempo es inversión en esfuerzos, en horas de trabajo y dinero. Cuando creas una web en estos entornos, implica una mala inversión de tiempo porque no tendrás un trabajo profesional, no podrás optimizar los tiempos y el aparente “gratis” es una falacia porque implicará el “fracaso” del negocio en digital o el tener que contratar a un profesional para subsanarlo. Y en este caso, es necesario pagar para tener un servicio profesional y un dominio propio. ¿Cuanto crees que tardaras en dominar la herramienta gratuita que has elegido y usarla correctamente en tu web? Demasiado tiempo que podrías haber dedicado a tu negocio real.

¿Y hacer mi web con la empresa más barata?

Hay muchas empresas de desarrollo web o de hosting que ofrecen tu sitio web a unos precios que rondan los 30,00 €, que siempre trabajan con la famosa frase de “tráenos el presupuesto de la competencia y te lo mejoramos” y ademas con WordPress. ¿Como es posible?

-Ofrecen un número limitado de plantillas, más o menos versátiles, con un número limitado de páginas (no suelen ser más de 5) y también de opciones. Para ampliarlo, hay que pagar más.

-Las página estará alojada en servidores económicos. Como consecuencia tendremos una baja velocidad de carga y un servicio que genera bastantes errores.

-Estas empresas viven de la cantidad, no de la calidad, justamente lo contrario a lo que buscan los clientes y los buscadores. Actualmente, para tener un buen sitio hay que atender a la calidad.

-A nivel de diseño no tendrás una gran originalidad ni una funcionalidad adecuada.

-También estaremos atados a este servicio. Estos sistemas tienen limitado el acceso de los clientes a sus datos, por lo que no podrás exportar el sitio, al menos no fácilmente. Y si necesitas mejorar el plan, los precios no suelen ser económicos.

Es decir tendrás casi los mismos problemas que con los sistemas tipo WIX, pero ademas dependerás de empresas que no suelen ser grandes así que el riesgo de encontrarte sin servicio es alto.

Nuestro consejo: evita dejarte llevar por el Saturnino que llevas, todos llevamos, dentro. Al menos, si lo vas a hacer, déjate primero aconsejar por profesionales para orientarte sobre lo que te conviene hacer con tu negocio en Internet. Afortunadamente hay profesionales formados para ellos. Porque todos no sabemos, ni necesitamos saber y hacer de todo; sería frustrante y agotador.

By | 2017-03-28T16:13:27+00:00 marzo 24th, 2017|Imagen, Palabra|0 Comments

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